GUARDE SILENCIO


Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:  ...tiempo de callar y tiempo de hablar... (Eclesiastés 3:1-7).

Como vemos hay un momento y un tiempo para todo.  Eso significa que hay un tiempo para tratar con los problemas, y otro para no hacerlo.  Un tiempo para decirle las cosas a las personas y otro tiempo para guardar silencio.

Debemos aprender y pedirle a Dios sabiduría para tener la capacidad de saber cuando hablar y cuando no.  Pero como regla general, siempre es oportuno exhortar y animar a la gente.

El diablo hace un trabajo efectivo destruyendo a todo el mundo, no necesita de nuestra ayuda.  por eso es necesario que estemos del lado de Dios, no del lado del enemigo.

Lo que pasa es que nuestra naturaleza siempre va hacia lo malo de las cosas. Encontramos faltas en otros y magnificamos los problemas.  Pero nuestra naturaleza renacida, siendo nuevas criaturas quiere bendecir a otros, hablar bien de los demás.

Como siempre nosotros somos los que elegimos y decidimos que hacer, si hablar lo bueno o hablar lo malo.

¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano (Lucas 6:42)


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