EL CRECIMIENTO DEL BAMBU


Existe un bambú en China llamado moso. Dicen que este bambú no se desarrolla durante 5 años, aunque esté plantado en tierra fértil. Pero luego de ese tiempo, crece de manera increíble alrededor de 5 centímetros por día y en solo 6 semanas puede alcanzar los 3 metros. Este asombroso crecimiento es posible gracias a sus raíces profundas. Durante los primeros 5 años, el moso no crece hacia arriba, pero si se arraiga y profundiza sus raíces y, una vez que está listo, se dispara en crecimiento hacia el cielo.

El pueblo de Israel vivió 40 años en el desierto y no había nada que pudieran hacer en sus propias fuerzas. Su peregrinaje estaba en las manos de Dios, así que no podían decir “ya estuvimos mucho tiempo aquí me voy a retirar” aunque desearan descansar, si la columna de nube se movía, debían trasladarse, y si se detenía la columna de nube, debían parar, muchas veces llegaron al punto de desesperarse de impaciencia, pero llegaron a tener la fortaleza suficiente para conquistar la tierra prometida, porque durante esos cuarenta años en el desierto, se multiplicaron, crecieron, se fortalecieron, fueron entrenados en muchos aspectos, aun en abundante paciencia ejercitada.

Si estamos esperando mayor bendición, debemos arraigar profundas raíces de fé y aprender a perseverar. Recordemos que aunque las cosas parecen no tener esperanza ante los ojos del hombre, ciertamente hay un plan de Dios en medio de cada circunstancia. Al respecto recuerda lo que dice su palabra en el Salmo 27:3 “Aunque un ejercito acampe contra mí no temerá mi corazón aunque contra mi se levante guerra yo estaré confiado.

Si en estos momentos estás viviendo un momento de aflicción en tu vida, recuerda que debes perseverar en la oración de esa manera de estarás fortaleciendo y echarás raices profundas, aunque no veas nada el Señor está trabajando en tu vida, y dentro de poco tiempo tus raíces serán tan profundas que exteriormente darás mucho fruto.