DIOS QUIERE QUE RESTAURES EL COMPAÑERISMO


Y TODO ESTO PROVIENE DE DIOS, QUIEN NOS RECONCILIO CONSIMO MISMO POR CRISTO , Y NOS DIO EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACION. (2a Corintios 5:18).

BIENAVENTURADOS LOS PACIFICADORES, PORQUE ELLOS SERAN LLAMADOS HIJOS DE DIOS (Mateo 5:9)

Dios nos ha llamado a ser pacificadores a que nosotros que ya tenemos su amor, tengamos relaciones sanas y restauradas, la vida del hombre se resume en aprender a amar, debemos valorar las relaciones, para evitar discusiones y conflictos que causen divisiones. Dios nos ha dado el ministerio de la reconciliación, Cristo quiere que su familia sea conocida por el amor que se sienten los unos a los otros.


Si quieres la bendición de Dios en tu vida debes aprender a ser un pacificador, trabajar en esto no es evitar los conflictos o huir de los problemas, aparentar que no existen o tener miedo de ellos, es enfrentarlos y resolverlos.


Si tú en este momento tienes relaciones que se han dañado y no sabes que hacer o como restaurarlas, é aquí 7 pasos que pueden ser de gran bendición para tu vida, pero todo con la ayuda del espíritu Santo.


1. HABLA CON DIOS ANTES QUE CON LA PERSONA.
Conversa con Dios sobre el problema, dile como te sientes, ora acerca del conflicto, y descubrirás que la otra persona cambia de parecer sin la ayuda de nadie, lo primero siempre es ir a la presencia de Dios y derramar tu corazón así como lo hizo el Rey David.

2. TOMA LA INICIATIVA SIEMPRE

No importa quien haya sido el ofendido, Dios espera que des el primer paso, presentate ante la otra persona y restaura el compañerismo, si no lo haces si no que lo aplazas, se puede producir un daño espiritual, ya que nuestros pecados o conflictos no resueltos impiden nuestra comunión con Dios. (Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a tí, diciendo: Me arrepiento; perdónale) (Lucas 17: 4).

3. SE COMPRENSIVO

Usa tus oídos mas que tu boca, antes de intentar resolver un desacuerdo, escucha atentamente a la otra persona, no discutas, solo escucha, permite que se desahogue sin ponerte a la defensiva, asienta con tu cabeza para demostrarle que la entiendes, así no estés de acuerdo, aguantar con paciencia el enojo de los demás es un sacrificio, pero recuerda que eso fué lo que hizo Jesús con nosotros nos aguantó para salvarnos.

4. CONFIESA TU PARTE EN EL CONFLICTO
No salgas ahora diciendo, No es que yo no tengo la culpa, si realmente te interesa restaurar una relación debes comenzar admitiendo tus errores o pecados, Jesús dijo que sacaramos la viga de nuestro ojo, para entonces poder ver la viga del hermano, pídele a Dios que te muestre tu parte de culpa en el problema, ¿preguntate soy yo la del problema?, la confesión es una herramienta poderosa para la reconciliación, el enojo de la otra persona se apaga porque el piensa que tu vas a actuar a la defensiva.

No juzgueis, para que no seais juzgados, porque con el juicio con que juzgais, sereis juzgados y con la medida con que medis, os será medido. ¿Y porque miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (Mateo 7:1-3).
5. ATACA AL PROBLEMA NO A LA PERSONA

No es posible arreglar un problema si lo que te interesa es atacar a la persona, o de encontrar quien tuvo la culpa, siendo que tú has tenido parte en todo este problema, no busques un culpable, examina tu corazón, ablanda tus respuestas, sabes si sigues siendo agresiva estás echando leña al fuego y tú misma te vas a quemar, evita las ofensas y palabras dañinas, habla solo palabras edificantes. (La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor) (Proverbios 15:1).

6. COOPERA TANTO COMO PUEDAS

Pablo dice: en cuanto puedan vivan en paz con todos, la paz tiene un precio, puede costarnos nuestro orgullo, nuestro egoismo, claro muchas veces dices, no voy a permitir que la gente me atropelle, pues creo que si pones de tu parte para tener un ambiente en paz lo consigues con la ayuda solo del Espíritu Santo, sola no puedes ni lo intentes, haz lo mejor que puedas para adaptarte a las demás personas.
7. ESFUERZATE EN LA RECONCILIACION, NO EN LA SOLUCION

La reconciliación se enfoca en la relación, mientras que la solución en el problema, cuando nos concentramos en la reconciliación el problema pasa, podemos tener diferencias con las personas, pero podemos hablar sin ser desagradables, ni imponer puntos de vista, debemos hablar en espíritu de armonia.
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2 comentarios:

Mujer de vanguardia dijo...

Somos reconciliadores! Ayer Pr 15:1 fue exactamente el tema en nuestra reunión de mujeres "Hacedoras". Dios me sigue hablando aquí. Dios te bendiga,Pat.

www.hacedoras.blogspot.com
www.mujerdevanguardia.blogspot.com

joseitamar dijo...

Hola Rebeca: te escribe Melissa desde Aguadulce, Panama, soy Bautista y estaba buscando una tarea para mi hijo y me encontre con esta espectacular página es que todo lo que viene de Dios es hermoso, me ha bendecido mucho gracias a este portal. Estoy tambien buscando musica cristiana y son hermosas las 2 primeras que tienes al momento de abrir la pagina me dices de quien es la musica y como se llama la cancion please. Dios derrame abundante bendición sobre ti y los tuyos con todo mi corazon Melissa de Rosario