DIOS PERMITIO LO QUE PASASTES PARA QUE OTROS SE CONVIERTAN




Esta mañana cuando hacìa el devocional, recordaba las maravillas que Dios ha hecho en mi vida, recordaba, las veces que me habìa equivocado, las malas decisiones que habia tomado, cuando no conocìa de Dios, pero tambien recordaba como el Señor me habìa sacado con brazo fuerte, extendiò su mano, me socorriò en momentos de angustia, y me dijo tù eres la niña de mis ojos, he puesto mi mirada en tì.

Tambièn examinaba mi corazòn y notaba que el Señor estaba colocando en mi caminar, personas que estàn pasando las mismas situaciones que yo vivì, no te ha pasado a tì que llegas a un lugar, que empiezas a conocer personas y te das cuenta que esas personas viven situaciones identicas a las que tu vivistes, al comienzo no entendìa, cuando yo recibì al Señor como Señor y Salvador le dije Jesùs heme aquì, quiero ser testimonio a otras personas, Dios no se ha olvidado de esas palabras, de ese pacto que hicistes, por eso El està permitiendo estas situaciones en tu vida.

El no quiere recordarte tu pasado, en su palabra dice que El nunca màs se acordarà de tus pecados, ¡¡DESPIERTA!! El quiere usarte, esas palabras que tù dijistes a El no se le olvidaron, por eso El quiere que esas personas que tienes alrededor que viven lo mismo que tu vivistes, tu les hables y seas testimonio, Dios te diò a ti una oportunidad, y ahora quiere usarte como testimonio hacia esas personas. Pero tenemos que hablar, no te resistas, tienes una misiòn que cumplir. Jonàs tenìa una misiòn de parte de Dios de ir a hablarle a los habitantes de Nìnive, No lo hizo, Jonàs huyò, pero por mas que querìa huir Dios lo llevò nuevamente allì.

¡¡EY!! Alegrate y gozate, Dios te ha escogido, eres un privilegiado, no te preocupes por lo que vas hablar, recuerda que eres un instrumento de Dios, El llenarà tu boca, solamente tù abre tu boca, del resto se encarga Dios.

Pero cuidado, no te conviertas en JUEZ, Dios no te ha enviado a juzgar a nadie, El te ha enviado es que le cuentes tu testimonio, te aseguro que si esas personas escuchan tu testimonio se van a convertir, pero a muchos se les olvida de donde Dios los ha sacado, y ya no se acuerdan y cuando Dios les coloca esas personas en frente, aplican justicia. TE RECUERDO QUE LA JUSTICIA ES DE DIOS, no podemos murmurar, criticar, porque Dios puede sacar a la luz, lo que tù tienes en lo oculto.

Jeùs vino por enfermos, no por sanos, ten misericordia de esa persona, manifièstale ese amor que el necesita, refleja a Cristo. NO TE TE OLVIDE QUE SOMOS INSTRUMENTOS EN MANOS DE DIOS.

Mira a tu alrededor, cuantas personas necesitan de amor, esas personas estàn avidas, de que tù le des una palabra de aliento, de esperanza, necesitan a Jesùs, y tù lo tienes, no le niegues la herencia que tu ya recibistes, no seas egoista, recuerda que Dios lo hizo por tì para que tù tambièn lo hagas por otros, solamente mira en las calles cuantas personas caminan con sus màscaras puestas, tratanto de reflejar una vida feliz, que en el fondo tu y yo sabemos que no la tienen, porque ese gozo solamente la da el Señor.

Hace poco salìa de mi grupo discipular y en el camino encontrè a un mendigo, drogadicto, se acercò a mi para pedirme una moneda, me diò tanto dolor, le hablè de Jesùs, hizo la oraciòn de fè, recibiò a Jesùs en su corazòn, le dije que Dios tenìa grandes planes para su vida, El me miraba y pude ver en su rostro, como El se sentìa rechazado, pero le asegurè que Dios nunca lo rechazarìa, que Dios lo amaba y que solamente tenìa que arrepentirse y entregar su corazòn a El. Despuès le regalè para que comprara una hamburguesa, y estoy completamente segura que Dios hizo algo, en su palabra dice: que toda palabra que tu lances no regresarà vacìa, sino que cumplirà el propòsito para el cual fuè enviada.

La exposiciòn de tus palabras, hace entender a los simples, mi boca abrì y suspirè, porque deseaba tus mandamientos. (Salmo 119:130-131)

Yo, pues, te envìo a hijos de duro rostro y de empedernido corazòn; y les diràs: Asì ha dicho Jehovà el Señor. Acaso ellos escuchen, pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conoceràn que hubo profeta entre ellos. (Ezequiel 2:4-5).