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VERDADERAMENTE QUIERES SER SALVO




A mí no me sorprendió esto. Quizás yo haría lo mismo si alguna persona que amo recibiera el mismo diagnóstico que él. Lo que me sorprende, es que las personas no hacen este tipo de esfuerzo para salvar las almas. Nuestro corazón se conmueve grandemente cuando la salud física o nuestra vida se encuentra en riesgo. Pero cuando la salud espiritual está en peligro, aún cuando padecemos de una enfermedad crónica, incurable en el espíritu, no reaccionamos.

Debemos seguir buscando formas para curar enfermedades como el cáncer, sida, o la gripe. Sin embargo, la cura para la enfermedad espiritual, ya fué descubierta. No sé si se puede obtener con facilidad, pero se le da gratis a todos los que lo consiguen. Y pueden obtenerlo en todo lugar. Pero esa cura comienza a partir de una respuesta sincera a esta pregunta: "verdaderamente quieres ser salvo".

Amigo (a), si le preguntara en este momento: "¿Es usted salvo?", ¿es capaz de contestar: "¡Gracias a Dios! ¡Gloria y alabanza a Ti, Señor! ¡Sé que soy salvo! Yo sé a quién he creído"?

Si no puede responder de esa manera y desea ser un creyente victorioso que posee la seguridad de la salvación, la salvación que se conoce; si ansía un cambio profundo, divino y radical, por favor permítame decirle cómo puede ser salvo.

ADMITA SU PECADO

Primero, tiene que entender que usted es pecador. La Biblia dice: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).

ABANDONE SUS PROPIOS ESFUERZOS

Segundo, debe entender que no se puede salvar por sus propios esfuerzos. La Biblia nos explica claramente que "nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia" (Tito 3:5).

Otra vez: "Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).

ADMITA EL SACRIFICIO DE CRISTO

Tercero, debe creer que Jesucristo, el Hijo de Dios, murió por sus pecados. La Biblia dice: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). Esto significa que murió en su lugar. La pena de su pecado fue pagada con la sangre de Jesucristo, que "nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7).

ACEPTELO COMO SU SALVADOR

Cuarto, debe poner su fe en Jesucristo y únicamente en Él para ser salvo. La sangre de Cristo no le sirve de nada hasta que la reciba por fe. La Biblia afirma: "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa" (Hechos 16:31).

¿Ha tomado este importantísimo paso de fe? Si no, urge que lo haga en este momento. ¿Por qué? ¡Porque Jesús es la única forma de llegar al cielo!

Hablando de Jesús, en Hechos 4:12 el apóstol Pedro testificó: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos."

Jesús mismo enseñó: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí" (Juan 14:6). No puede ser más claro.

¿Está dispuesto a elevar la siguiente oración a Dios?

"Amado Dios. Sé que soy pecador. Sé que Tú me amas y deseas salvarme. Jesús, yo creo que Tú eres el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para pagar por mis pecados. Creo que resucitaste de entre los muertos. Ahora me alejo de mis pecados y por medio de la fe, te recibo como mi Señor y Salvador personal. Entra en mi corazón, perdona mis pecados y sálvame, Señor Jesús. En tu nombre te lo suplico. Amén."

Si eleva esta oración de todo corazón, ¡Dios le escuchará y le salvará! Jesús prometió que al que a Él viniere, no le echará fuera (Juan 6:37). Él le hará un hijo de Dios, si cree en Él. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).