LA VERDAD DEL HALLOWEEN


Desde una perspectiva cristiana, la celebración del Halloween no honra a Cristo. Sin embargo en nuestros días es más celebrado que nunca. Muchos adultos Ven esa noche como la única del año en que ellos pueden disfrazarse y actuar tontamente. Pero mientras niños y adultos imitan inocentemente las costumbres celtas, aún mayores prácticas persisten. Las brujas y los satanistas aún consideran Halloween como una de las épocas más fuertes del año para lanzar un hechizo. En Halloween la mayoría de los que practican la brujería participan de un ritual llamado "bajando la luna". En este ritual, según ellos, la bruja principal de la convención se convierte en un canal para la diosa luna. Las brujas y los satanistas son, por supuesto, una pequeña minoría. Pocas personas que celebran Halloween hoy en día alguna vez piensan en la oscuridad que sobrecoge a la mayoría de las prácticas del Halloween.
El apóstol San Pablo escribió: "Todo me es lícito”. El se refería en esa ocasión a la libertad que tenemos de comer, inclusive lo sacrificado a los ídolos, ya que después de todo, los poderes sobrenaturales que se pretenden desatar en la celebración no tienen potestad sobre aquellos que pertenecen a Cristo. Pero a continuación de esa frase Pablo añade otra: "todo me es lícito mas no todo me conviene." (1 Cor. 8.9). Por tanto es a la luz de esto que los cristianos necesitan examinar cómo celebran el Halloween.
La Biblia nos alienta siempre a tener "puestos los ojos en Jesús". En esa noche del año, la mayoría de los ojos no están puestos en Jesús sino en una imagen siniestra. La profesión de fe del cristiano lo lleva a la vida eterna, a un gozo que no tiene sombras. ¿Deberíamos realmente enfocarnos en el diablo, brujas y otros seres malignos, aún por una sola noche?
Como cristianos, tenemos bastantes razones para celebrar. Mientras el mundo a nuestro alrededor se enfoca en actividades que honran al miedo y a la muerte, nosotros podemos celebrar a Aquel que da la vida.

Haga una fiesta de celebración a Dios, con niños y adultos también, vestidos como personajes de la Biblia y/o figuras de la historia Cristiana. O simplemente haga una fiesta pero no use ninguno de los símbolos usuales del Halloween en la decoración ni en las actividades.

La mayoría de las librerías cristianas tienen pequeños volantes acerca del Señor. Esto podría unirse a los dulces y dejarlos en cada bolsa que nos presenten. Durante la noche en que las convenciones de satanistas y brujas se reúnen para lanzar sus hechizos y llevar a cabo sus grotescos rituales, parece apropiado para los creyentes reunirse para alabar al único y verdadero Dios. Alabe a Dios por su victoria sobre la muerte, Satanás, el infierno y sobre todo mal. Ore por todas las personas que no saben que Jesucristo quiere darles paz con Dios y vida eterna. Ore porque Jesús se revele en sus mentes y espíritus.

Haga lo que estime conveniente como cristiano pero lo que sea que haga en el día de Halloween, planifíquelo de acuerdo a esta guía bíblica "Hacedlo todo para la Gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).

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